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50 Años Fundación Quindiana de Atención Integral

En el año 2019 la Fundación Quindiana de Atención Integral conmemoró los 50 años de existencia ofreciendo una eucaristía de bendición y agradecimiento por su permanencia en el Departamento, y por mantener firme la fuerza y el tesón de sus representantes para librar cada batalla a las que se ha visto enfrentada en pro del cumplimiento de las normatividades vigentes en el trasegar de los años, reinventándose de acuerdo a la ley para dar continuidad y no ver interrumpidos los procesos de atención.

En dicha conmemoración se hicieron recocimientos a miembros fundadores y benefactores de la institución.

Esta es una historia especial, un cuento con muchos príncipes y princesas, una aventura que comenzó en 1968, un año repleto de magia.

Y allí estaban; juntos, como un todo indivisible; fuertes, como un guerrero invencible; puros, como los pensamientos de un niño que se eternizó en un cuerpo sin abandonar su inocencia.

El destino los unió con sus hilos mágicos primero frente al antiguo verdor del parque Uribe de Armenia, con sus árboles majestuosos y el cercano rumor del rio Quindío, cuando se sabía poco de ellos, cuando muchos los miraban con desdén, cuando alguien los rotuló como retrasados, sin tener en cuenta que en realidad tenían ventaja, pero en el arte de amar.

Y tuvieron que adaptarse a ese sino para ser parte de la Asociación Colombiana pro Niño Retardado Mental seccional Quindío.  La institución nació gracias al esfuerzo de damas de la sociedad, médicos y padres que lo dieron todo por verla crecer.

Fue en 1968, hace 50 años. Ya ha pasado medio siglo y siguen siendo niños. En el Uribe, uno de los sectores más tradicionales de Armenia, con sus casonas coloniales entre las montañas, estuvieron pocos años, en una casa prestada, y de allí se trasladaron a su nuevo hogar.

Antes hicieron actividades, rifas, pasaron noches de insomnio, pero el esfuerzo había valido la pena. Ahora tenían un lote, requisito indispensable para que el Instituto Colombiano de Construcciones Escolares, ICCE, asignara recursos para la construcción de su sede propia.

En un rincón natural de la finca El Tesoro continuaron su historia, dos años más tarde, en 1976 se internaron en el norte de Armenia, que en aquellos años era un sector rural, y sus risas se confundieron con el canto de las aves, su corretear asemejaba el corretear de la ardilla y el brillo de sus ojos compitió con el del sol.

La Gobernación del Quindío, a través de la secretaria de Educación, los apoyo mediante la asignación de docentes; las voluntarias de la defensa Civil y la institución no los desampararon, siempre presentes, como solo ésta un amigo, pero uno verdadero, de aquellos que aparecen cuando más lo necesitas.

Su más grande aliado ha sido el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) que desde su nacimiento caminó a su lado, enseñándole a crecer y animándole para seguir hacia adelante y nunca desfallecer.

En 1980 se cambia su primer nombre por Instituto Quindiano de Educación Especial. Ahora, con nuevas metas y nuevos avances en la educación de los niños especiales, comienza su camino hacia la inclusión social de estos seres maravillosos.

Una grave crisis económica en 1987 los llevo a protestar ante la Asamblea Departamental del Quindío y esto condujo a la redacción de una Ordenanza por medio de la cual la institución fue departamentalizada y su personal ingreso a la nómina de la secretaria de educación departamental.

En el año 2002, tras la reforma educativa, paso a llamarse Institución Educativa Instituto Quindiano de Educación Especial, pero tras la promulgación de la ley de Inclusión, emanada desde el ministerio de Educación, fueron cerrados los institutos de educación especial, con el fin de que los niños recibieran sus clases en establecimientos tradicionales.

La gobernación se negaba a cerrarla. El ministerio ordenó el cumplimiento de la ley y llegaron nuevos retos; fue así como el mes de julio de 2009 se redactaron nuevos estatutos y el ave volvió a volar, esta vez como Fundación Quindiana de Atención Integral, luchando ahora por la inclusión social y laboral de los jóvenes con discapacidad cognitiva, quienes demuestran en diferentes empresas que son tan capaces como tú.

Y ellos siguen sonriendo, porque en ellos no hay maldad, no hay prepotencia, no hay arrogancia; porque son unos genios para dar amor, unos superdotados para brindar su amistad, su memoria es prodigiosa para recordar una sonrisa, y su inteligencia envidiada para inventar innovadores abrazos.

Por ellos han valido la pena las cinco décadas que han pasado entre lágrimas y risas, entre esfuerzos y mil batallas, dando peleas que hay que afrontar para defender la pureza de aquellos niños que se eternizaron en sus cuerpos sin abandonar su inocencia y que bajaron del cielo para ser ángeles en esa hermosa tierra.